La senadora Martha Peralta denunció haber recibido amenazas contra su vida y la de su familia, horas después de conocerse la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de revocar su visa y las de su núcleo familiar.
Peralta hizo pública la denuncia en un video difundido en sus redes sociales. Allí afirmó: «Acabo de recibir una llamada de amenaza en contra de mi vida. Se meten con mis hijos». Luego agregó que le costó grabar el mensaje porque sentía miedo por su vida y la de sus familiares.
Según relató la congresista, en una de las llamadas también hicieron referencia directa a sus hijos. Semana informó que el interlocutor aludió a la posibilidad de que no pudieran volver a ver a Mickey Mouse y después lanzó la amenaza: «Los podrá ver desde la cárcel o desde el cementerio».
Peralta dijo que puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía, la Policía y la Unidad Nacional de Protección, y pidió que se determine quién está detrás de la llamada y en qué circunstancias ocurrió. También sostuvo que las diferencias políticas no deben tramitarse con violencia.
En redes sociales, la senadora escribió: «Tras tantos ataques racistas y mensajes de odio, lo digo con claridad: esto es persecución política. Las autoridades ya conocen el caso. Ninguna diferencia política debe tramitarse con violencia». Además, aseguró que seguirá con sus actividades pese a la situación que denunció.
La controversia se produce en medio de la decisión del Gobierno de Estados Unidos de revocar las visas de Peralta y Euclides Torres, entre otros políticos. La medida también cobija a sus familiares directos. Infobae señaló que el anuncio fue hecho el lunes 28 de septiembre de 2026 por el Departamento de Estado, dentro de una estrategia de seguridad regional denominada Escudo de las Américas. Semana añadió que Washington canceló esas visas por «corrupción o narcotráfico».
Peralta ha cuestionado públicamente esa decisión y anunció que pedirá explicaciones por los canales diplomáticos correspondientes. Ahora corresponde a las autoridades colombianas establecer el origen de la llamada, verificar las circunstancias de la amenaza y determinar si existe un riesgo concreto para la senadora o sus allegados.
Otra vez la doble vara: cuando el conflicto político escala, el costo lo pagan la seguridad personal, la convivencia y el clima público. Si la amenaza existió, debe investigarse sin titubeos. Y si el entorno se está envenenando con acusaciones y señalamientos, también queda claro que la política colombiana sigue jugando con fuego mientras la ciudadanía mira cómo la burocracia apenas reacciona.



