La noche del martes, la Oficina del Sheriff del Condado Miami-Dade recibió «múltiples llamadas» sobre un individuo que transmitía en vivo «actos de autolesión en redes sociales». El individuo era Mario Armando Lavandeira Jr., conocido mundialmente como Perez Hilton, 48 años.
Imágenes de una cámara Ring de un vecino, obtenidas por Page Six, muestran tres patrullas llegando a su residencia de Miami con sirenas encendidas alrededor de las 7:10 p.m. del martes. Quince minutos después llegaron más agentes. Las autoridades permanecieron en el lugar hasta las 11:11 p.m., según el mismo material de vigilancia.
La transmisión en TikTok mostraba a Hilton aparentemente cubierto de sangre y sosteniendo un cuchillo, según reportó ABC News citado por UPI. Una fuente cercana al caso dijo a Fox News Digital que el bloguero presentaba «heridas y cortes por todas partes» —descritos como superficiales— y que fue colocado bajo una detención psiquiátrica involuntaria al amparo de la Ley Baker de Florida, que autoriza a las fuerzas del orden a trasladar a una persona a una evaluación de salud mental de emergencia por hasta 72 horas.
«Está vivo», precisó la misma fuente a Fox News Digital.
Los agentes confirmaron que Hilton se encontraba solo dentro de la vivienda, tras hablar con familiares presentes en el exterior. La Oficina del Sheriff explicó en un comunicado que en situaciones de crisis mental priorizan la «desescalada», creando tiempo y distancia para reducir «la probabilidad de un encuentro de suicidio-por-policía». Finalmente, Miami-Dade Fire Rescue lo trasladó a un hospital local donde recibió atención médica.
Sus representantes en Golden Artists Entertainment —Dante Rusciolelli y Rebekah Kochan— emitieron un comunicado señalando que eran «conscientes del preocupante contenido que circula en línea» y que su «principal preocupación es la salud y el bienestar de Perez y su familia». Según Golden Artists, en el momento de emitir la declaración no habían podido establecer contacto directo con él.
Hilton, nacido en Miami, se hizo famoso a mediados de los 2000 con su blog de chismes de celebridades, lanzado en 2004. Recientemente se había mudado a Miami con su madre, de 73 años, y sus tres hijos pequeños. Meses antes había sido hospitalizado por sepsis severa e infecciones.
Lo que ocurrió el martes por la noche es, ante todo, una crisis humana. Un padre de tres hijos en el peor momento de su vida, transmitido en tiempo real ante miles de espectadores. Que la noticia circule como contenido viral dice tanto del estado de las redes sociales como del individuo en cuestión. Plataformas que monetizan la atención a cualquier costo —incluyendo el sufrimiento en directo— son parte del ecosistema que hace posible este tipo de episodios. Que no te lo cuenten como si fuera solo un escándalo de farándula: hay una persona real, hay hijos, y hay una industria del espectáculo digital que no tiene ningún incentivo para apagar la cámara.

