El Gobierno conocerá hoy los nuevos datos de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026 y de actividad para julio. A las 16, el Indec publicará el Estimador Mensual de Actividad Económica y el informe social.
La agenda llega con señales previas poco amables para la economía real. Las consultoras proyectaron un resultado negativo para el EMAE. También esperan que el indicador vuelva a registrar una baja en julio, pese a que Luis Caputo aseguró que a esta altura del año estaríamos en los «mejores 18 meses».
Los últimos números oficiales de industria y construcción alimentan ese mal pronóstico. Según el Indec, la actividad industrial retrocedió 5% en relación con junio y anotó una contracción de 4,9% frente a julio del año pasado. La industria acumuló una caída de 2,6% en los primeros siete meses de 2026.
La construcción también mostró retracción. En la medición mensual desestacionalizada cayó 4,6%, mientras que la variación interanual marcó una baja de 4,5%. Pese a eso, el sector mantiene una mejora acumulada de 1,7% entre enero y julio, comparado con el mismo período de 2025.
En paralelo, el organismo estadístico difundirá las cifras de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026. El último dato oficial, correspondiente a la segunda mitad de 2025, fue de 28,2% de pobreza y 6,3% de indigencia.
Las estimaciones privadas anticipan un deterioro. El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina proyectó una pobreza de entre 31% y 32%. Ese resultado implicaría entre 1,5 y 2 millones de nuevos pobres, según esa entidad.
Mientras tanto, el Senado pondrá a prueba al oficialismo con dos proyectos con media sanción: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y cambios en Zonas Frías. Si la Cámara alta los aprueba, ambas iniciativas se convertirán en ley. Todo indica que el Gobierno cuenta con los votos necesarios para avanzar.
La reforma del BCRA cambia el eje de la autoridad monetaria. La misión fundamental volverá a ser la preservación del valor de la moneda. Además, se prohibirá el financiamiento del Estado por parte del Banco Central, tanto al Tesoro Nacional como a gobiernos provinciales y municipios. También se impedirá la compra de títulos públicos en el mercado primario.
En Zonas Frías, el beneficio automático volverá a las áreas originales del programa: Patagonia, Malargüe y la Puna. En las zonas incorporadas en 2021, los descuentos quedarán restringidos a hogares que acrediten vulnerabilidad. El nuevo esquema alcanzará a ingresos iguales o inferiores a tres canastas básicas totales para un hogar 2, equivalentes a $4,4 millones, según el valor citado en la iniciativa.
La foto es clara. Por un lado, la economía sigue mostrando fragilidad en producción, empleo y poder de compra. Por el otro, el Senado discute si el Banco Central deja de ser una caja de financiamiento político. Esa definición importa más que la retórica de ocasión.
Si la reforma avanza, el Estado tendrá menos margen para financiarse con emisión o atajos monetarios. Esa es la discusión de fondo. Menos discrecionalidad para la burocracia y más protección del valor de la moneda. El relato se cayó solo.


