J. J. Rendón pidió a María Corina Machado salir del «modo campaña» y entrar en el «modo soluciones». Lo dijo en una entrevista en la que defendió la hoja de ruta de Washington y reclamó paciencia frente a la transición venezolana.
Rendón sostuvo que la salida de Nicolás Maduro no resuelve por sí sola el saldo de «27 años de chavismo». A su juicio, el desafío es transformar el cambio político en una ruptura con las estructuras que destruyeron las instituciones, empobrecieron al país y restringieron las libertades.
En esa línea, advirtió que forzar elecciones presidenciales podría desgastar a la oposición y abrir paso a una tercera opción. También dijo que preservar la alianza con Estados Unidos es clave en este momento.
El consultor político afirmó que Venezuela afronta una «devastadora crisis política, económica e institucional». Enumeró el colapso de los servicios públicos, la demolición educativa, la inflación y la represión como parte del cuadro que golpea a millones de ciudadanos.
Rendón también habló de la confusión informativa. Dijo que la saturación de versiones interesadas y el bloqueo contra los medios tradicionales dificultan separar los hechos de la desinformación deliberada. Según explicó, los rumores se propagan como un virus y no siempre son falsos, aunque muchas leyendas urbanas terminan alimentando la desinformación.
Ante una pregunta sobre denuncias de torturas después del 3 de enero, respondió que si existen «evidencias concretas y verificables» deben ser atendidas, pero pidió no difundir nada que no esté verificado. Afirmó que la información debe comprobarse antes de repetirla.
También señaló que los medios han perdido credibilidad y que existe un exceso de fuentes no fidedignas. Añadió que el cerebro humano no puede procesar toda la información diaria que recibe y que, por eso, muchas personas reaccionan movidas por eventos que no han ocurrido, no están ocurriendo ni probablemente ocurrirán.
La lectura es clara. Cuando la política se reduce a consignas, la transición se vuelve más frágil. Y cuando la discusión pública se llena de ruido, la verdad paga el costo.
Venezuela no necesita más espectáculo. Necesita orden, instituciones y una ruta que no vuelva a quemar el tiempo de la gente. Otra vez la doble vara: quienes prometen soluciones suelen vivir de la urgencia permanente.



