Macarena Santelices renunció al Partido Republicano y se sumará como independiente a la bancada de la UDI, tras una serie de diferencias con la colectividad de Arturo Squella.
El episodio que terminó de empujar su salida fue el respaldo público del diputado Cristián Araya a la posibilidad de indultar a Juan Manuel Aliste Vega, exmiembro del Movimiento Lautaro condenado por el homicidio del cabo de Carabineros Luis Moyano. Aliste Vega pidió el beneficio presidencial por razones humanitarias debido a un cáncer terminal. Al día siguiente se sumaron Vicente Bruna y otros miembros de la bancada republicana, entre ellos Luis Fernando Sánchez.
Santelices se desmarcó de inmediato. En X dijo que no compartía «usar el indulto a un ex lautarista, condenado por el homicidio del cabo Luis Moyano, como moneda de cambio para facilitar otros indultos». Añadió que esa facultad presidencial «ya existe y se ejerce conforme a la ley» y remató: «Menos aún hoy, tras la muerte de dos carabineros en servicio».
Pero la molestia venía de antes. Según parlamentarios del partido, la exministra ya había expresado incomodidad con varias decisiones de la colectividad. Entre ellas, la negativa a avanzar en una coalición con el resto de los partidos del oficialismo.
Santelices también defendía una lista única en las elecciones. Dijo que no repetir ese camino fue un error, porque se perdieron «no solamente dos, sino que tres alcaldías» que, a su juicio, se habrían ganado si hubieran ido juntos. Además, criticó el estilo más «hermético» del partido y fue una impulsora de tender puentes con la UDI y RN.
Las diferencias se intensificaron en los primeros meses de gobierno. Según fuentes de la bancada, la diputada marcó su descontento por cómo se tomaban las decisiones y por el proceso de instalación en La Moneda, que estuvo encapsulado en figuras como Alejandro Irarrázaval y Cristián Valenzuela.
En la tienda reconocen, además, que Santelices formaba parte de un grupo cercano al actual Mandatario. Fue candidata al gobierno regional Metropolitano en 2024 y antes, en 2021, fue la principal vocera de la campaña presidencial de Kast, que llegó al balotaje.
La salida de Santelices vuelve a exhibir una tensión conocida: cuando los partidos se encierran, pierden músculo político y capacidad de construir mayorías. El problema no es solo interno. Es de criterio. Y en Chile, otra vez, la doble vara termina castigando a quienes entienden que la política se gana sumando, no aislándose.
También queda una lección para la derecha: sin coalición, sin disciplina y sin lectura del momento, la burocracia partidaria termina imponiéndose sobre la estrategia. Que no te lo cuenten. El relato se cayó solo.


