Las comisiones de Economía y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron el proyecto para expedir la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, con 19 votos a favor y ocho en contra.
La iniciativa busca reducir el uso de dinero en efectivo en México. También pretende disminuir el flujo físico de billetes y monedas, y transitar progresivamente a un ecosistema de pagos digitales.
El dictamen pasará al pleno la próxima semana. Fue avalado por Morena y sus aliados.
La propuesta impulsa la trazabilidad de las operaciones comerciales, combatir la evasión fiscal, reducir la informalidad laboral y dar mayor seguridad en las transacciones comerciales.
La norma, de 22 artículos y cinco transitorios, considera como medios de pago digitales y electrónicos a los códigos QR, dispositivos NFC, tarjetas de débito y crédito, el servicio de domiciliación y la transferencia de fondos, entre otros.
También define a la Clave Única de Registro de Población Digital y al Expediente Digital Ciudadano como mecanismos de confianza para la contratación digital de servicios financieros. Además, incluye a plataformas, aplicaciones web, aplicaciones móviles o similares, y programas de cómputo, como soluciones tecnológicas para modernizar los pagos de trámites y servicios.
Para implementar esos medios, la norma precisa que los proveedores de bienes y las autoridades de los tres órdenes de gobierno deberán habilitar la infraestructura necesaria y promover su uso entre los usuarios. También deberán adoptar medidas para atender y, en su caso, subsanar contingencias que impidan esas modalidades.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público determinará los sectores estratégicos y actividades relevantes en las que solo se aceptarán pagos digitales. Sin embargo, se permitirá el uso de efectivo y cheque cuando alguna contingencia imposibilite esas formas de transacción.
El avance legislativo abre una discusión de fondo sobre libertad de pago y control estatal. Cuando la burocracia decide qué medios se aceptan en sectores estratégicos, no solo ordena un sistema: también gana poder sobre la vida económica cotidiana.
Que no te lo cuenten. La promesa oficial habla de trazabilidad y seguridad. Pero el costo para el contribuyente y para la libre empresa estará en la infraestructura obligatoria, en la adaptación forzada y en un aparato estatal que quiere empujar la economía hacia donde le conviene a la recaudación.



