WASHINGTON — Josh Shapiro evitó comprometerse a cumplir un mandato completo como gobernador de Pensilvania si gana la reelección, en medio de rumores sobre una posible carrera presidencial en 2028.
Durante el debate de esta semana, Shapiro respondió que su prioridad es la reelección y las elecciones de medio término. «Hay dos candidatos en este escenario. Solo uno de nosotros ha roto una promesa de servir todo su mandato», dijo.
El gobernador dirigió sus críticas a Stacy Garrity, tesorera del estado y rival republicana, a quien acusó de haber incumplido su compromiso de servir un período completo como tesorera. «La tesorera hizo un compromiso [de] que serviría su mandato completo como tesorera. Obviamente, ha roto eso, y haré todo lo que esté en mi poder para asegurar que pueda servir los cuatro años completos como tesorera», afirmó.
Shapiro, que en 2024 ya generó especulación durante las discusiones sobre la candidatura vicepresidencial demócrata, aparece actualmente en séptimo lugar entre los nombres más mencionados para 2028, según el último agregado de RealClearPolitics.
El gobernador demócrata también ha recibido críticas desde sectores antiisraelíes de su partido por su apoyo a Israel. Shapiro es judío. Sobre ese punto, dijo: «He sido muy, muy consistente en mi posición: en mi amor por Israel y también en mis desacuerdos con el gobierno de Netanyahu».
En Maryland, Wes Moore enfrentó una situación similar. También evitó comprometerse a completar un mandato entero cuando le preguntaron en debate si serviría un período completo. «Ser gobernador de Maryland ha sido el honor de una vida», respondió. Luego, ante la insistencia del moderador, eludió una respuesta directa y dijo: «Dije la respuesta. Estoy comprometido con la gente de Maryland. Por eso estoy buscando la reelección».
Moore había dicho el año pasado a NBC News que no estaba «postulándose para presidente» dos veces. Pero el mes pasado, al ser consultado sobre 2028, afirmó que va a ser «parte de una conversación más amplia hacia adelante, porque creo que el estado de Maryland, y lo que hemos hecho, lo ha justificado».
Que no te lo cuenten: cuando un gobernador evita decir si terminará el mandato, la señal política es clara. Primero viene la ambición nacional, luego el votante que lo llevó al cargo. Otra vez la doble vara: exigen lealtad institucional a los rivales, pero se reservan la salida de emergencia para ellos mismos.


