Michele Tafoya, candidata republicana al Senado por Minnesota, dijo que en la campaña escucha muchas preocupaciones por el crimen. Añadió que los habitantes del estado «saben que sienten un nivel de amenaza que ha aumentado últimamente aquí en Minnesota, y en la última semana y justo hoy».
Tafoya habló después de la detención de un joven de 18 años, Sheikhdoon Abdullahi Mohamud, a quien fuentes de las fuerzas del orden describieron como nacido en Estados Unidos de padres somalíes naturalizados. Documentos federales citados por Fox News Digital dicen que fue arrestado tras comprar un rifle estilo AK-47, cargadores y munición a un agente encubierto del FBI que él creía miembro leal de ISIS.
El FBI sostiene además que Mohamud tuvo comunicaciones digitales desde diciembre de 2024 con una fuente humana confidencial que él creía integrante de al-Shabaab, grupo terrorista islamista somalí y rama de ISIS. Entre los mensajes citados figura uno en el que, según la investigación, escribió: «No puedo esperar para matar kuffar, hombre. El 24 de octubre es el día, insha Allah».
Tafoya también señaló que el presunto plan apuntaba al Mall of America durante una celebración hmong. Dijo que el centro comercial pertenece a personas judías y que el sospechoso quería atacar a cualquiera que no fuera musulmán. En su relato, agradeció al FBI en Minneapolis y a las fuerzas locales por detectar y desbaratar el plan.
La noticia no es solo un expediente policial. Es una radiografía de una realidad que demasiados funcionarios prefieren maquillar con burocracia y consignas. Cuando el crimen sube, cuando aparece un presunto complot terrorista y cuando la gente dice sentir menos seguridad, el relato oficial pierde fuerza muy rápido.
Y aquí está la doble vara: el ciudadano común carga con el miedo, mientras el aparato estatal pide paciencia, más recursos y más confianza. Otra vez, la discusión de fondo es la misma. Orden, ley y seguridad no son eslóganes. Son la base mínima para que una sociedad libre funcione y para que el dinero de los contribuyentes no termine financiando una fachada inútil.


