El ex mariscal de campo de los Dallas Cowboys y analista de CBS Tony Romo se negó a someterse a una prueba de intoxicación después de su arresto. Así lo revelan nuevos documentos judiciales. La citación fue reportada primero por el California Post.
Romo fue detenido el 23 de julio en la Interestatal 43 de Milwaukee, Wisconsin. Las autoridades lo pararon en dirección sur tras una ronda en el Campeonato Amateur de Wisconsin de golf. El reporte de arresto de la Oficina del Sheriff del Condado de Milwaukee indica que Romo tuvo un desempeño deficiente en las pruebas estándar de sobriedad en campo. Luego fue detenido, procesado y liberado.
La nueva citación agrega un cargo distinto: negarse al test de intoxicación una vez en custodia. La copia del documento no ha sido publicada todavía.
La Fiscalía del Condado de Milwaukee confirmó que el caso se tramita como infracción de tráfico. No como delito penal. Eso es lo que permite la ley de Wisconsin. Romo no ha hecho declaraciones públicas. Tampoco su abogado, Julius Kim. La audiencia está programada para el 21 de septiembre.
El arresto también tuvo consecuencias inmediatas fuera de los tribunales. Romo se retiró del Texas State Open del M&P Group, torneo en el que se esperaba su participación. Ni CBS ni la Oficina del Sheriff han comentado la nueva citación.
Romo se retiró de la NFL tras la temporada 2016. Pasó sus 13 años de carrera completos con los Cowboys. Sigue siendo el líder histórico de la franquicia en touchdowns por pase, con 248. En 2017 se incorporó a CBS Sports. En 2020 firmó una extensión de contrato por 10 años y 180 millones de dólares, según reportes.
Que no te lo cuenten. La negativa a la prueba de intoxicación no es un detalle menor. En muchas jurisdicciones equivale, de facto, a una admisión implícita. Romo tiene derecho a su proceso. Pero el relato de «simple infracción de tráfico» se complica con cada nuevo documento. Un contrato de 180 millones de dólares no compra impunidad ante los hechos. Y los hechos, aquí, siguen sumando.



