Van Jones no es precisamente un aliado de Donald Trump. Pero la realidad manda, y el comentarista de CNN tuvo que reconocer lo que vio con sus propios ojos en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA).
«Hay que darle crédito al presidente Trump esta noche», dijo Jones en vivo durante la cobertura del canal. «Decíamos que básicamente haría lo suyo y se iría corriendo. No se fue corriendo. Va a estar ahí».
El detalle no es menor. La cena, originalmente programada para el 25 de abril, fue reprogramada después de que un hombre armado irrumpiera el perímetro de seguridad e intentara asesinar al presidente. En el nuevo formato, los premios a periodistas se entregarían antes de que Trump tomara el micrófono, lo que significaba que el presidente tendría que sentarse y aplaudir —o al menos tolerar— a reporteros cuya cobertura frecuentemente va en su contra. Lo hizo.
Eso no impidió que Jones sacara los colmillos en cuanto terminó el discurso. «Lo peor que puedes decir es que simplemente no fue gracioso», sentenció. «Era mezquino y pequeño. Pero puedes ser mezquino y pequeño y gracioso. Esto fue mezquino, pequeño y sin gracia».
Jones también criticó que Trump no aprovechara el foro para hablar de los problemas cotidianos de los estadounidenses. «No habló de ningún americano más que de sí mismo y sus enemigos», dijo. «Hay gente en casa que no puede pagar la gasolina. Hay gente en casa que se preocupa por su sobrino que sirve en el extranjero».
La escena tiene su ironía. Un progresista de larga data reconociendo que Trump tuvo agallas para presentarse, mientras simultáneamente le exige que hable más de políticas públicas. La doble vara funciona en ambas direcciones: si Trump se hubiera ido, el titular sería «huyó de la prensa libre». Como se quedó, el titular es «fue mezquino».
En paralelo, Jones viene de publicar en X una advertencia a su propio partido contra los Socialistas Democráticos de América, condenando posiciones sobre Hamas, prisiones e inmigración que, según él, «son REGRESIVAS». Un demócrata peleando contra su flanco izquierdo mientras le da puntos a Trump. Los tiempos están raros.
Desde Contrafuego lo leemos así: cuando hasta un comentarista de CNN tiene que reconocer que el presidente hizo lo correcto, el relato del «Trump cobarde ante la prensa» se cayó solo. Que después Jones le ponga nota negativa al discurso es su derecho. Pero la imagen del presidente sentado entre periodistas hostiles, recibiendo sus premios sin levantarse, dice más que cualquier editorial. Que no te lo cuenten.



