Donald Trump dijo el jueves que está abierto a retirar temporalmente la nominación de Todd Blanche como fiscal general. La razón: dos senadores de su propio partido se niegan a darle el voto.
Los senadores John Cornyn, de Texas, y Thom Tillis, de Carolina del Norte, exigen garantías por escrito. Quieren que el llamado «Fondo contra la Armamentización» —dotado con US$1.800 millones para indemnizar víctimas del presunto uso de armas por parte del gobierno— quede descartado. También piden que se aclare el alcance del acuerdo de inmunidad fiscal que Trump obtuvo al demandar al IRS en 2019. Cornyn, en particular, quiere que ese acuerdo cubra solo auditorías existentes y no proteja al presidente de revisiones futuras.
El Comité Judicial del Senado pospuso esta semana la votación clave. Una sola deserción republicana en ese comité bloquea la nominación. Los demócratas, según las fuentes, votarán en bloque en contra.
Trump no se quedó callado. Publicó en redes sociales: «No tengo ninguna objeción a retirar temporalmente el nombre de Todd, si no hacen lo correcto, y a volver a nombrarlo una vez que Cornyn y Tillis dejen el cargo». Ambos senadores concluyen sus mandatos a principios del próximo año.
El movimiento tiene trampa. Si Trump retira la nominación, Blanche puede seguir como interino. Pero las decisiones de un fiscal interino son más vulnerables a impugnaciones legales. Además, los republicanos no tienen garantizado el control del Senado tras las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
La jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, se reunió el miércoles con Blanche y líderes republicanos para intentar destrabar el bloqueo. Hasta ahora, sin éxito.
Lo que revela esta pelea no es menor. Trump respalda al candidato que derrotó a Cornyn en las primarias republicanas de Texas. Y Tillis ya provocó su furia al amenazar con bloquear nombramientos para la Reserva Federal. No son aliados incómodos: son senadores en retirada con poco que perder.
El aparato de confirmación del Senado, diseñado para garantizar controles institucionales, funciona aquí exactamente como fue concebido. Dos legisladores piden claridad sobre un fondo millonario y sobre el alcance de una inmunidad fiscal. Eso no es obstruccionismo. Es el trabajo. La pregunta real es por qué la administración tarda tanto en dar respuestas escritas a preguntas razonables. Que no te lo cuenten.



