Donald Trump asistió a la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Y no fue a hacer amigos.
El presidente cargó contra el gobernador de California, Gavin Newsom, y contra la ex vicepresidenta Kamala Harris. Lo hizo con precisión quirúrgica. Sin guantes.
Sobre Newsom y sus ambiciones presidenciales para 2028, Trump fue directo: «Newsom estaba en serios problemas cuando admitió abiertamente que Kamala era más lista que él. Si Kamala es más lista que alguien, no quieres a esa persona como presidente de los Estados Unidos».
El gobernador había declarado públicamente que no se presentará a la presidencia. Trump tomó nota. Y la usó.
Luego vino el golpe sobre los incendios. «Solo hay una cosa que sabemos de Gavin: que definitivamente no quiere combatir el fuego con agua», dijo el presidente. La referencia era obvia. California ardió. Newsom estuvo ausente.
Trump también apuntó a las políticas del estado. Las describió así: «Facilitan los incendios, pagan a adictos para que sean indigentes, dan cambios de sexo gratis a ilegales y le dicen a la gente rica que les van a quitar todo su dinero». La última parte aludía al llamado impuesto a los multimillonarios, que según la fuente aparecerá en la papeleta de noviembre.
«La gente huye. Huyen en masa. Y no podemos permitir eso en este país», remató.
La oficina de Newsom respondió durante el discurso. Publicó tres mensajes en redes sociales con insultos directos al presidente. También publicó una imagen generada por inteligencia artificial. Y un mensaje que decía: «Trump hace chistes sobre desastres naturales mientras familias americanas siguen esperando los fondos de recuperación que prometió».
Trump también disparó contra Alexandria Ocasio-Cortez. Dijo que le gustaría verla en una revancha con «una pregunta extremadamente sencilla de política exterior» de la Conferencia de Seguridad de Múnich. La referencia apuntaba a su actuación en ese foro, ya ampliamente criticada.
Y cerró con una lectura del ambiente en la sala: «Este lugar es el mayor grupo de personas con síndrome de derangement de Trump jamás reunido en un mismo lugar».
Eso es lo que pasó. Ahora la lectura de la casa.
Newsom respondió con insultos desde una cuenta oficial. No con argumentos. No con datos. Con memes e improperios. Eso dice todo sobre el estado del Partido Demócrata californiano: el estado más caro, más regulado y más incendiado de la unión no tiene respuesta intelectual. Solo tiene rabia.
Mientras tanto, las encuestas más recientes muestran a Harris liderando la carrera demócrata para 2028. Si eso es lo mejor que tiene la oposición, Trump puede dormir tranquilo.



