ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Opinión · Análisis

Trump frena la doble vara de Europa contra las tecnológicas de EE. UU., pero la investigación sigue sin arrancar

La Casa Blanca ordenó abrir una pesquisa el 24 de julio y, más de un mes después, aún no comienza. En Washington, la pregunta es simple: ¿quién está demorando la defensa de las empresas estadounidenses?
Imagen generada con IA
viernes 18 de septiembre de 2026

La pregunta que deja esta historia es incómoda para Washington: si el presidente ordenó «inmediatamente» abrir una investigación bajo la Sección 301 contra el trato europeo a las tecnológicas estadounidenses, ¿por qué más de un mes después no ha comenzado?

Según Jamieson Greer, Estados Unidos y Canadá habían encontrado una vía para un acuerdo comercial. Luego, los negociadores canadienses se apartaron del pacto casi final porque querían «más». Después, Canadá impuso aranceles de represalia y culpó a Estados Unidos por el quiebre.

Pero el foco más grande está en Europa. Durante años, funcionarios europeos han enterrado a empresas tecnológicas estadounidenses bajo investigaciones, regulaciones y multas masivas. Les han obligado a rediseñar productos, han exigido acceso a tecnología propietaria y han extraído miles de millones de dólares en sanciones.

Greer describió esas acciones como «transferencia forzada de tecnología de facto y robo de propiedad intelectual» respaldadas por «penalidades financieras irrazonables». También dijo que las multas de Europa contra Google suman más del 2% del presupuesto total de la Unión Europea.

El dato político es claro: Google agradeció públicamente a la administración Trump tras el anuncio de la investigación. Amazon, Apple, Meta, X y otras compañías estadounidenses llevan años peleando contra esos castigos. Es decir, no parece faltar respaldo empresarial. Tampoco parece faltar una queja explícita desde la propia representación comercial de EE. UU.

Mientras tanto, Europa sigue adelante con su llamado «paquete de soberanía tecnológica». Según la fuente, incluye hasta €10 mil millones en financiamiento público y otros €180 millones en contratos de nube soberana, como parte de un esfuerzo diseñado explícitamente para reducir la dependencia de proveedores tecnológicos «extranjeros».

Traducción simple: regulan con la mano dura del aparato estatal y subsidian con dinero público su propio campo de juego. Luego se sorprenden cuando Washington decide responder.

Aquí no hay una pelea abstracta por tecnicismos. Hay una prueba de voluntad. Si la administración Trump no ejecuta su propia orden, Europa aprende que puede esperar. Y si Bruselas ve que la amenaza no tiene consecuencias, seguirá apretando a las empresas estadounidenses mientras disfraza proteccionismo con lenguaje burocrático.

El relato se cae solo. O Washington defiende de verdad a la libre empresa estadounidense, o acepta que otro bloque use regulación, multas y fondos públicos para torcer la competencia. Otra vez la doble vara.

Más de Opinión