El presidente Donald Trump ordenó el miércoles a ICE retomar de inmediato las paradas vehiculares tras conocerse que la agencia había suspendido la práctica después de varios tiroteos mortales. La orden llegó horas después de que The Daily Wire revelara la existencia de una directiva interna que instruía «no más paradas vehiculares por ahora».
Trump lo dejó claro en Truth Social: «La política de fronteras abiertas de Sleepy Joe Biden permitió que 25,000,000 personas entraran a nuestro país sin control y sin verificación. Muchos eran criminales y tenemos que sacarlos. Para lograrlo debemos ser fuertes, duros e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y efectivas de ICE: ¡LA PARADA DE TRÁFICO!».
La suspensión se produjo tras tiroteos ocurridos en Texas y Maine durante operativos de cumplimiento migratorio. En Maine, según el Departamento de Seguridad Nacional, un colombiano de 26 años «intentó huir» y dejó al agente «temiendo por la seguridad pública». Tres fuentes del DHS confirmaron al mismo medio la existencia de la directiva de pausa.
Los propios agentes de ICE expresaron malestar. La razón es operativa: las paradas vehiculares son el método preferido porque los arrestos en domicilios exigen una orden judicial y exponen a los agentes a mayor riesgo, ya que el objetivo puede tener acceso a armas. «Los números están cayendo, no podemos hacer nada», dijo una fuente de la agencia.
El zar fronterizo Tom Homan intentó bajar la tensión el martes, calificando la pausa de «corto plazo» mientras se reforzaba el entrenamiento. Citó además que los ataques con vehículos contra agentes han aumentado un 3,400%. Trump, sin embargo, no esperó: exigió que ICE volviera al trabajo de inmediato y llamó a más arrestos.
«Los demócratas radicales querrían ver esto hecho, pero no ocurrirá mientras yo esté en el poder. ICE, sean juiciosos, justos e inteligentes, y vuelvan a hacer su trabajo tan importante», escribió el presidente.
Aquí está el patrón de siempre. Cada vez que el aparato ejecuta una política de orden, aparece una presión —interna o externa— para suavizarla, pausarla o redefinirla hasta vaciarla de contenido. La pausa de ICE, aunque breve, enviaba exactamente la señal equivocada: que basta un incidente para detener el cumplimiento de la ley. Trump lo entendió y lo cortó de raíz.
La parada vehicular no es un capricho táctico; es la herramienta que permite arrestar sin allanar domicilios, con menor riesgo para civiles y agentes. Abandonarla no es prudencia: es desarmarse frente a quienes apuestan a que el Estado de derecho ceda ante la presión mediática. Que no te lo cuenten.



