Donald Trump anunció que su administración empezará a enviar cheques de casi $100 a más de 20 millones de seniors para ayudar a cubrir las primas de Medicare Part B. La Casa Blanca precisó que serán pagos de $90 por persona.
Según el propio anuncio, el dinero saldrá del Medicare Improvement Fund. Trump lo llamó un «Slush Fund» sin uso útil y dijo que había sido usado por demócratas en el Congreso para pagar «Waste, Fraud, and Abuse» para sus amigos de interés especial.
La Casa Blanca dijo que los pagos irán a más de 20 millones de beneficiarios de Medicare Part B. La mayoría de los elegibles recibirá el dinero por depósito directo a comienzos de octubre, y otros recibirán un cheque por correo.
No todos califican. Quedan fuera quienes ya tienen la prima pagada por Medicaid o quienes pagan un ajuste mensual relacionado con ingresos, según la propia administración.
Trump presentó la medida como una forma de hacer más asequible Medicare para los seniors. También la conectó con sus «Most Favored Nations Deals», que, según dijo, sirven para reducir costos.
El anuncio llega junto con otra promesa de reembolsos para cerca de un millón de estadounidenses que, según la administración, fueron cobrados de más en ObamaCare. La Casa Blanca dijo que el Tesoro ya empezó a emitir cheques de $500 a más de 950,000 personas en 30 estados.
Trump también insistió en que estos pagos no interfieren con su promesa de un «Trump Dividend» de $5,000 si los republicanos retienen el control de la Cámara y el Senado en las próximas elecciones de medio término.
Aquí está el punto de fondo: cuando el gobierno reparte cheques, también exhibe la factura del aparato estatal. Puede sonar como alivio inmediato, pero el dinero no cae del cielo. Sale de fondos públicos, de la misma burocracia que luego presume eficiencia.
Que no te lo cuenten. La discusión real no es si un jubilado agradece $90. Es por qué Medicare sigue siendo tan caro y por qué Washington insiste en manejar el problema con parches, fondos especiales y propaganda. Otra vez la doble vara: prometer alivio mientras se mantiene intacto el sistema que encarece todo.



