Donald Trump volvió a endurecer el tono sobre Irán. Según el periodista de Fox News Trey Yingst, el presidente se preguntó: «¿Cuándo debo volar por los aires a toda la nación?», en referencia a Irán.
Yingst contó que habló con Trump y que éste le dijo estar en una «fase de decisión» sobre el conflicto. También afirmó que el presidente adelantó que vendrán «cosas muy importantes» en un futuro próximo, mientras evalúa distintas opciones sobre una guerra que empezó el pasado 28 de febrero.
Entre esas opciones, de acuerdo con Yingst, Trump mencionó «eliminar a Irán, dejar que se pudran económicamente o llegar a un acuerdo». El corresponsal agregó que Trump dijo estar dispuesto a reunirse con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, quien se espera que asista a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York esta semana.
Trump ya había hablado en términos similares el jueves, en una entrevista con Axios. Allí dijo: «tengo que tomar una decisión importante. ¿Quiero entrar y aniquilarlos (al régimen iraní) o no?. Es una decisión importante. Conmigo, cualquier cosa puede pasar».
El dato político es claro: estas declaraciones llegan cuando, según la nota, la popularidad del presidente se ve cada vez más afectada por las consecuencias para el bolsillo de los estadounidenses por el aumento del precio de la gasolina a causa de la guerra de Irán. Y ese malestar, dice la misma información, preocupa en las filas del Partido Republicano por su impacto en las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre.
La lectura es incómoda para la burocracia de Washington. Cuando la política exterior se convierte en espectáculo de fuerza, el costo rara vez lo paga quien habla desde el poder. Lo paga la gente común, en la bomba de gasolina y en la incertidumbre que deja cada escalada.
Que no te lo cuenten. El relato de la fuerza sin costo se cae solo cuando llega la factura. Y aquí la factura ya empezó a aparecer.



