North Carolina suspendió al gerente general Michael Lombardi. Lo hizo con efecto inmediato. La decisión la tomó la universidad, no el departamento atlético, y eso no es un detalle menor.
«La Universidad de North Carolina en Chapel Hill ha colocado a Michael Lombardi, gerente general del programa de fútbol americano de Carolina, en licencia administrativa pagada con efecto inmediato», anunció la institución. El comunicado no ofreció detalles. Solo citó «asuntos de personal» y prohibió a directivos, cuerpo técnico y estudiantes-atletas hablar del tema.
Fox News Digital confirmó que la investigación surge de una queja presentada por un exmiembro del personal ante el departamento de recursos humanos de UNC.
Lombardi llegó a Chapel Hill como parte del paquete. Cuando UNC contrató a Bill Belichick en 2024, Lombardi vino incluido. Su contrato arrancó el 14 de diciembre de 2024 y vence el 15 de enero de 2028. El salario base anual es de 1,5 millones de dólares.
Belichick, por su parte, firmó un acuerdo de cinco años y 50 millones de dólares. Los primeros tres años están garantizados. El técnico de 74 años ganó seis Super Bowls con los Patriots. Nunca había dirigido un equipo universitario.
El primer año fue un desastre. UNC terminó la temporada 2025 con marca de 4-8. Belichick despidió al coordinador ofensivo Freddie Kitchens y al coordinador de equipos especiales Mike Priefer en diciembre. A eso se sumaron las polémicas protagonizadas por su novia, Jordon Hudson, y una entrevista fallida en CBS Sunday Morning que dio la vuelta al país.
Ahora, con la segunda temporada a punto de arrancar —el primer partido es el 29 de agosto frente a TCU en Dublín—, el programa vuelve a los titulares por razones equivocadas.
Espn ubicó la clase de reclutamiento 2026 de los Tar Heels en el puesto 14 a nivel nacional. 247Sports la situó en el 19. Algo es algo. Pero una buena clase de reclutas no tapa una investigación interna abierta antes de que empiece la pretemporada.
La burocracia universitaria de North Carolina apostó por el nombre grande. Pagó el precio del nombre grande. Ahora gestiona las consecuencias. Cincuenta millones de dólares garantizados para un técnico sin experiencia colegial, más 1,5 millones anuales para un GM bajo investigación: así luce el «fichaje estelar» cuando choca con la realidad.
El principio es simple. El dinero no compra experiencia. Y ningún historial en la NFL reemplaza saber navegar la política interna de una universidad pública. Que no te lo cuenten.



