Washington D.C. enfrenta este martes 14 de julio una jornada de calor intenso. La temperatura máxima llegará a 34 grados. La mínima nocturna se ubicará en 21 grados.
El índice de rayos ultravioleta alcanza 11. Es una cifra que los organismos de salud pública clasifican como extrema. Salir sin protección solar no es una opción sensata.
Las precipitaciones no aparecen en el horizonte. La probabilidad de lluvia es del 0% tanto de día como de noche. La nubosidad diurna llega apenas al 11%. Por la noche, cielos completamente despejados.
Donde sí hay movimiento es en el viento. Las ráfagas diurnas alcanzarán los 46 kilómetros por hora. Por la noche bajan a 24 kilómetros por hora. No es un día para dejar nada sin asegurar en terrazas o espacios abiertos.
El clima de Washington responde a un patrón conocido. La ciudad tiene clima tropical con subtipo monzónico. Julio es el mes más caluroso del año. Las temperaturas pueden rondar los 40 grados en los picos de la temporada. El contraste llega en enero y febrero, cuando el termómetro puede tocar los cero grados.
La capital está enclavada junto al río Potomac. La rodean los estados de Maryland y Virginia. Esa geografía amplifica la humedad y hace que el calor se sienta con más fuerza de lo que marca el termómetro.
Estados Unidos, por su extensión, concentra prácticamente todos los climas del planeta. El noreste vive bajo un régimen continental húmedo. El sureste, subtropical. El oeste alterna entre el semiárido, el árido y el mediterráneo costero. Washington queda en la bisagra entre el húmedo subtropical y el continental húmedo del noreste.
En Contrafuego no hacemos alarmismo climático. Los datos son los datos: hace calor en julio en Washington. Siempre ha hecho calor en julio en Washington. Lo que sí vale la pena señalar es que los modelos meteorológicos modernos, construidos sobre tecnología y matemáticas, permiten planificar con precisión. Eso es ciencia aplicada al servicio del ciudadano. Sin burocracia, sin agenda. Solo información útil para tomar decisiones libres. Que no te lo cuenten.



