ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Política

Apuñaló y ahogó a sus dos hijos: un juez la libra de la cárcel por «psicosis posparto»

La fiscalía del Bronx admitió que procesarla «sería injusto». El caso repite el patrón del juicio a Lindsay Clancy en Massachusetts.
Imagen ilustrativa
lunes 31 de agosto de 2026

Dimone Fleming, de 26 años, apuñaló repetidamente a sus dos hijos. Después los sumergió en la bañera de su apartamento. Un juez de Nueva York la declaró no culpable «por enfermedad o defecto mental». No irá a prisión.

Las víctimas eran Daishawn Fleming, de 3 años, y Octavius Canada, de 11 meses. Ocurrió en un refugio del Bronx, en noviembre de 2022. Una empleada del lugar llamó al 911 al ver agua y humo saliendo del apartamento de Fleming.

El psiquiatra Eric Goldsmith, contratado por la fiscalía, evaluó a Fleming. La halló «gravemente psicótica y fuera de contacto con la realidad». Según su informe, la mujer alucinaba. Creía que el mundo se acababa y que un espíritu había invadido su cuerpo. Los psiquiatras de la defensa añadieron algo más: Fleming creía que matar a sus hijos era necesario para «purificarlos».

Fleming había estado hospitalizada dos meses antes de los hechos. Le diagnosticaron depresión mayor y le prescribieron medicación. No la tomó. En cambio, consumió marihuana a diario, lo que según los reportes agravó sus síntomas.

Cuando la policía la encontró, estaba desnuda de la cintura para arriba. Sostenía un libro infantil al revés, sentada en la cama. Según fuentes policiales, Fleming admitió haber matado a sus hijos e hizo declaraciones sobre «el diablo» a los detectives.

A diferencia del caso Clancy, donde la fiscalía busca condena por asesinato en primer grado, los fiscales del Bronx sostuvieron que procesar a Fleming por asesinato «sería injusto». El veredicto de la jueza Audrey Stone fue resultado de un acuerdo con la propia Fleming.

«Procesar a las madres no puede prevenir estos crímenes, pero el debate público sí podría», dijo la fiscal adjunta del Bronx, Tiffany Wichman, al New York Times. Fleming volverá a corte el 18 de septiembre. Sigue bajo custodia y podría permanecer internada en un centro psiquiátrico durante meses, o incluso años.

El padre de los niños, Columbus Canada, de 35 años, asistió al veredicto. Dijo que la perdona. «Es una buena persona», declaró. «Era amorosa. Amaba a sus hijos.»

El caso llega mientras un jurado de Massachusetts delibera sobre Lindsay Clancy, quien estranguló a sus tres hijos en el sótano de su casa. Su defensa también invoca psicosis posparto; la fiscalía, en cambio, argumenta planificación deliberada y plena conciencia de la diferencia entre el bien y el mal.

El relato oficial insiste en que esto es sobre salud mental materna. Puede serlo. Pero cuando la propia fiscalía renuncia a procesar un doble homicidio de menores porque «sería injusto», el sistema le está diciendo algo distinto a la sociedad: que hay categorías de crímenes donde la responsabilidad individual se disuelve en el diagnóstico.

Nadie pide crueldad con una mujer psicótica. Se pide algo más simple: que el aparato judicial explique con claridad por qué dos niños murieron y nadie responde por ello ante un jurado. La doble vara entre «debate público» y justicia real no la inventó Contrafuego.

Más de Política