Este martes el canciller Francisco Pérez Mackenna debía exponer ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara. Lo confirmó el diputado Stephan Schubert, presidente de la instancia, en el programa Desde la Redacción de La Tercera.
Schubert, del Partido Republicano, explicó que la sesión trata «temas sensibles para la seguridad de los intereses nacionales». Mencionó tres frentes: los aranceles impuestos por Estados Unidos, el llamado «cable chino» y la relación con Argentina.
El conflicto con Argentina surgió tras declaraciones de autoridades castrenses de ese país. Cuestionaron la soberanía exclusiva de Chile sobre el estrecho de Magallanes. Schubert fue directo: «Genera ruido que algunas autoridades argentinas hayan señalado que el estrecho se administraba por los dos países».
El diputado recordó que existe un decreto argentino, el 457/2021, que sugiere administración conjunta del estrecho. Según Schubert, la Cancillería chilena de entonces emitió una nota de protesta pidiendo derogarlo. Eso no ha ocurrido. «Creo que a la Cancillería de esa oportunidad le faltó fuerza», afirmó.
Sobre el «cable chino», Schubert fue igual de claro. Dijo que ese proyecto, heredado del gobierno anterior, «nos trajo un problema con China y luego también con Estados Unidos». Por eso, sostiene, hay que discutirlo sin cámaras ni micrófonos.
El diputado también respaldó el estado de excepción propuesto en la reforma de seguridad del Presidente Kast. Lo calificó de «necesario e indispensable» frente al crimen organizado y el narcotráfico. Reconoció que generó polémica, pero dijo no temerle a esa discusión.
Schubert además defendió la asistencia del Presidente Kast al Foro Madrid, donde también estará Javier Milei. Consideró «inevitable» que ambos mandatarios hablen del impasse por el estrecho. Y calificó de «muy oportuno» el viaje de Kast a Magallanes en medio de la tensión.
Que el propio presidente de la comisión admita que el Estado necesita el secreto para discutir su propia soberanía dice algo incómodo. No es paranoia institucional: es la constatación de que un decreto extranjero sigue vigente pese a la protesta diplomática chilena, y de que la política exterior heredada del gobierno anterior —el «cable chino»— sigue generando roces con dos potencias a la vez.
La transparencia es un valor, pero no es absoluto cuando está en juego la seguridad nacional. El problema real no es el secreto de una sesión: es la debilidad diplomática que, según el propio Schubert, permitió que un decreto ambiguo argentino quedara sin respuesta contundente durante años.



