ÚLTIMA HORA
El jurado del caso Clancy no cede: quinto día sin veredicto tras instrucción inusual del juezEl médico del «Have My Baby in Miami» se escuda en la Quinta Enmienda ante el CongresoEl pánico contra los centros de datos no ahorra agua ni empleos: solo le regala la ventaja a ChinaBernie Sanders pide una «pausa» en la IA y termina blindando a las Big Tech de siempreBlakeman acorrala a Hochul por el hijab y ella responde con la carta de la «discriminación»El «populista» Turek votó contra el campo. Y contra Iowa.Dos argentinas triunfan en Nueva York sin trampolín estatal ni contactosTrump deja sola a Londres en Malvinas y le cobra la cuenta de la OTANTrump elogia a De la Espriella desde la Casa Blanca: «Está haciendo un gran trabajo»Muere niño de 2 años en Illinois en un caso que revive el fantasma de Lindsay ClancyEl jurado del caso Clancy no cede: quinto día sin veredicto tras instrucción inusual del juezEl médico del «Have My Baby in Miami» se escuda en la Quinta Enmienda ante el CongresoEl pánico contra los centros de datos no ahorra agua ni empleos: solo le regala la ventaja a ChinaBernie Sanders pide una «pausa» en la IA y termina blindando a las Big Tech de siempreBlakeman acorrala a Hochul por el hijab y ella responde con la carta de la «discriminación»El «populista» Turek votó contra el campo. Y contra Iowa.Dos argentinas triunfan en Nueva York sin trampolín estatal ni contactosTrump deja sola a Londres en Malvinas y le cobra la cuenta de la OTANTrump elogia a De la Espriella desde la Casa Blanca: «Está haciendo un gran trabajo»Muere niño de 2 años en Illinois en un caso que revive el fantasma de Lindsay Clancy
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNjueves 3 de septiembre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Medios

Fundador de Palantir desafía el pánico anti-IA: «el populismo de bajo coeficiente no es la respuesta»

El multimillonario Joe Lonsdale sostiene que la inteligencia artificial abaratará la vida y multiplicará la riqueza, mientras siete de cada diez estadounidenses rechazan la construcción de centros de datos.
Foto: dailywire.com
lunes 31 de agosto de 2026

Siete de cada diez estadounidenses se oponen a la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. La cifra, según Daily Wire, deja a esta tecnología con menos simpatía popular que las plantas nucleares del vecindario. El miedo manda el relato. Pero hay quien se resiste a comprarlo.

Joe Lonsdale, empresario y capitalista de riesgo, fundador de la firma de software Palantir y de la inversora 8VC —y con un patrimonio superior a los 3.000 millones de dólares—, conversó con Daily Wire para desmontar el catastrofismo dominante. Lonsdale también fundó empresas en defensa, gestión patrimonial y salud, además de una escuela primaria judía y la Universidad de Austin.

«Es un potencial tecnológico autoritario en las manos equivocadas», admite Lonsdale, señalando que el Partido Comunista Chino usando IA para vigilar a toda su población «es aterrador». Por eso, dice, «controlar el poder gubernamental, vigilar a los vigilantes y exigir rendición de cuentas total sobre cómo cualquier gobierno usa la IA es absolutamente crítico».

Pero eso no significa renunciar a los beneficios de la innovación. «La respuesta correcta no es este rechazo de bajo coeficiente intelectual y sin matices de todo», sostiene. «Si solo tienes populismo de bajo QI, eventualmente van a usar estos sistemas y no habrá nada implementado para protegernos. Estoy a favor del escepticismo hacia el gobierno, pero hay que hacerlo con inteligencia».

Lonsdale, que es judío, reconoce que las figuras que hoy dirigen los laboratorios de IA le resultan «poco simpáticas» y desconectadas de cualquier anclaje ético. «Tengo un gran respeto por el cristianismo... y esta gente no está enraizada en esos sistemas tradicionales. Hay sabiduría en el conservadurismo», afirma.

Su apuesta económica es optimista: «2030 debería ser una década en la que el precio de la salud baje. El precio de todo baja mucho», proyecta, atribuyendo el repunte a la IA y a los incentivos que está generando en generación industrial y energética, tras décadas de estancamiento en Estados Unidos. «Una de las mejores cosas que puedes hacer por la persona promedio es hacer a todos más ricos», remata.

El relato dominante —el de la IA como amenaza existencial que hay que frenar a como sea— se sostiene más en el pánico que en el análisis. Lonsdale no niega los riesgos: los nombra, exige controles y transparencia frente al poder estatal, algo que cualquier lector escéptico del Big Government debería aplaudir. La diferencia es que no confunde vigilancia del poder con rechazo ciego a la innovación.

Que la izquierda desconfíe de las grandes tecnológicas por afán de lucro y la derecha por censura no es contradictorio: es la misma desconfianza legítima hacia la concentración de poder, venga de donde venga. El problema no es la herramienta, es quién la controla y bajo qué reglas. Ese debate, y no el pánico de sofá, es el que decide si la próxima década trae abundancia o burocracia disfrazada de precaución.

Más de Medios