Donald Trump no estará en la Zona Cero el próximo 11 de septiembre. Según una fuente citada por el New York Post, el presidente conmemorará el 25 aniversario de los atentados en el Pentágono. No en Manhattan, donde cayeron las Torres Gemelas.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
Hasta el 14 de agosto, Trump seguía en la lista de asistentes a la ceremonia de Nueva York. Algo cambió en las últimas semanas.
El aniversario cae justo un día después de que termine la convención republicana de mitad de mandato en Dallas. Trump asistirá a ese evento. Luego viajará a Irlanda, donde se reunirá con trabajadores de la embajada estadounidense y líderes empresariales. También pasará por el Irish Open, en su propio campo de golf en Doonbeg.
El New York Times reportó una razón adicional: los organizadores de la ceremonia en la Zona Cero no le permitirían dar un discurso. Desde 2012, el National September 11 Memorial and Museum prohíbe que políticos hablen en el acto. Es una regla, no un veto personal contra Trump.
El vicepresidente JD Vance sí asistirá a la ceremonia neoyorquina, según el mismo reporte.
El formato de Nueva York lleva más de una década siendo el mismo: familiares leyendo en voz alta los nombres de sus 2.977 seres queridos asesinados. Seis minutos de silencio marcan los momentos exactos del ataque: las torres, el Pentágono, el vuelo 93 en Shanksville.
El memorial emitió un comunicado. No confirmó ni negó los planes de Trump, pero dejó una frase clara: «el presidente Trump siempre es bienvenido». Añadió que, durante más de una década, cada presidente vivo —incluido Trump— ha asistido en algún momento a la ceremonia.
Que no te lo cuenten como un desplante. La regla del silencio en la Zona Cero aplica para todos, sin excepción de partido. Si un presidente prefiere hablar en otro lugar, ese es su derecho. Convertirlo en escándalo mediático dice más del relato que se quiere vender que del hecho mismo.
El verdadero contraste está en la agenda: Dallas, Pentágono, Irlanda. Un presidente que se mueve entre convención partidaria, homenaje militar y diplomacia comercial. La Zona Cero seguirá teniendo su ceremonia solemne, con o sin discurso presidencial. La doble vara, esta vez, la pusieron los que necesitaban un titular de ausencia donde solo hubo una agenda distinta.

