ÚLTIMA HORA
El jurado del caso Clancy no cede: quinto día sin veredicto tras instrucción inusual del juezEl médico del «Have My Baby in Miami» se escuda en la Quinta Enmienda ante el CongresoEl pánico contra los centros de datos no ahorra agua ni empleos: solo le regala la ventaja a ChinaBernie Sanders pide una «pausa» en la IA y termina blindando a las Big Tech de siempreBlakeman acorrala a Hochul por el hijab y ella responde con la carta de la «discriminación»El «populista» Turek votó contra el campo. Y contra Iowa.Dos argentinas triunfan en Nueva York sin trampolín estatal ni contactosTrump deja sola a Londres en Malvinas y le cobra la cuenta de la OTANTrump elogia a De la Espriella desde la Casa Blanca: «Está haciendo un gran trabajo»Muere niño de 2 años en Illinois en un caso que revive el fantasma de Lindsay ClancyEl jurado del caso Clancy no cede: quinto día sin veredicto tras instrucción inusual del juezEl médico del «Have My Baby in Miami» se escuda en la Quinta Enmienda ante el CongresoEl pánico contra los centros de datos no ahorra agua ni empleos: solo le regala la ventaja a ChinaBernie Sanders pide una «pausa» en la IA y termina blindando a las Big Tech de siempreBlakeman acorrala a Hochul por el hijab y ella responde con la carta de la «discriminación»El «populista» Turek votó contra el campo. Y contra Iowa.Dos argentinas triunfan en Nueva York sin trampolín estatal ni contactosTrump deja sola a Londres en Malvinas y le cobra la cuenta de la OTANTrump elogia a De la Espriella desde la Casa Blanca: «Está haciendo un gran trabajo»Muere niño de 2 años en Illinois en un caso que revive el fantasma de Lindsay Clancy
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNjueves 3 de septiembre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Mundo

Nepal: el relato del «terremoto» se cayó solo, el USGS confirma que el alud que mató a 359 personas fue un colapso glaciar

El gobierno nepalí habló primero de un sismo. La ciencia, con datos duros, dijo otra cosa: fue un desprendimiento de escombros, no un movimiento tectónico.
Foto: latercera.com
viernes 28 de agosto de 2026

Nepal enfrenta una de sus peores tragedias recientes. La crecida del río Bhotekoshi, en el distrito montañoso de Rasuwa, cerca de la frontera con el Tíbet, dejó hasta ahora 359 fallecidos y cerca de 1.400 desaparecidos, según cifras oficiales.

Los equipos de emergencia han rescatado con vida a 445 personas. Al menos 63 permanecen bajo atención médica en hospitales de Katmandú. El desastre destruyó 19 puentes y unos 40 km de carreteras.

Aquí viene la parte que no debería sorprender a nadie que siga las primeras versiones oficiales de cualquier catástrofe: el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal informó, en primera instancia, que había ocurrido «un terremoto» en la frontera. Ese fue el diagnóstico inicial, repetido como explicación del alud.

El relato se cayó solo. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) analizó estaciones sísmicas cercanas, ondas sísmicas de período largo e imágenes satelitales, y llegó a una conclusión distinta: no hubo terremoto. Lo que se registró fue un colapso glaciar y un flujo de escombros, un evento sísmico de magnitud 5,2 generado por el desprendimiento masivo de material rocoso y de hielo, no un movimiento tectónico.

Es un matiz técnico, pero no es menor. Confundir un colapso glaciar con un sismo cambia por completo el diagnóstico de riesgo para la región y las medidas de prevención que deberían tomarse en zonas similares del Himalaya.

En medio del rastreo de causas, el profesor Simon Cook, de la Universidad de Dundee, planteó a la BBC que «el cambio climático podría tener un impacto», argumentando que el permafrost que sostiene parcialmente algunas laderas se está calentando y degradando, lo que —dijo— produciría más deslizamientos.

Es una hipótesis atribuible a un académico, no un hallazgo del USGS. El organismo científico fue preciso: confirmó qué fue el evento (un colapso glaciar, no un terremoto), pero no estableció una causa climática certificada del desprendimiento. Que no te lo cuenten mezclado: una cosa es el dato duro del USGS y otra la lectura de un profesor sobre tendencias de largo plazo.

La tragedia es real y el número de víctimas es devastador. Pero la manera en que se informó primero —«terremoto»— y cómo se reinterpretó después con datos satelitales es un recordatorio de algo que se repite en cada catástrofe: el primer relato oficial rara vez sobrevive al escrutinio técnico. La ciencia, cuando se hace con datos y no con titulares apurados, termina corrigiendo a la política.

Más de Mundo